Existen cargos que solo pueden informarse y cobrarse una vez devuelto el vehículo, ya que no se conocen hasta ese momento. Estos pueden incluir:
- TAG, peajes o similares.
- Extensiones de arriendo.
- Gasolina faltante al momento de la devolución.
- Multas de tránsito.
- Daños en los vehículos no cubiertos por las coberturas contratadas.
- Pérdida de documentos.
- Devolución del vehículo en una sucursal distinta a la de entrega.
- Servicios o coberturas adicionales solicitadas por el cliente.
Para más detalles se debe revisar el contrato de arriendo y sus anexos.